Sunday, May 27, 2012

Pedrerol, Punto Pelota y los ‘espacios de libertad’

En la redacción de Punto Pelota ponen ‘abrazo Pep Guardiola Tito Vilanova’ en Google, pero no les sale nada. De los varios que hubo entre los técnicos del Barça en la pasada final de Copa, han encontrado sólo uno. Los más efusivos no los han visto Josep Pedrerol y sus chicos. O los han visto, pero se lo han guardado; no les sirven.

Para construir el guión de unos cuantos minutos de su emisión del pasado viernes, les venía mejor el que repitieron insaciablemente (alguien debería comentarles que esa repetición de secuencia, que tanto usan, resulta muy molesta para el espectador).

Un abrazo en el banquillo, lado a lado, en postura incómoda. Se le podía aplicar el calificativo de ‘frío’, que era adecuado al discurso que nos proponía Josep Pedrerol: hay recelos entre Pep y Tito; ya no ‘se ajuntan’.

O en Punto Pelota tenían mala intención o alguien hizo un muy pésimo trabajo periodístico. Omitir imágenes que anulaban el argumento sólo podía deberse a esas dos causas. Y así, casi textualmente (lo que 140 caracteres permiten), se lo hice notar a @jprederol en mensaje directo. Una posibilidad magnífica que nos ofrece Twitter, para dirigirte a alguien que no conoces.

Pero parece que ni Josep Pedrerol ni quien lleva la cuenta de twitter de Punto Pelota encajan demasiado bien la crítica. La respuesta que obtuve fue el bloqueo de mi cuenta por su parte. Ni yo ni que alguien me bloqueé en una red social tiene ninguna importancia. Pero lo cuento aquí, para que sepáis cual es el estilo del personaje.

En el mismo programa del viernes, por cierto, estuvieron otro buen puñado de minutos criticando al Barcelona y clamando por el hecho que el club azulgrana les tenga desacreditados. Son sus particulares “espacios de libertad”.

Wednesday, April 25, 2012

Messi enjaulado


Contrapronóstico, el Chelsea ha eliminado al FC Barcelona. Destronado sin final el campeón, por sus propios errores. En primer término hay que poner énfasis en todas las ocasiones falladas por los catalanes en Stamford Bridge y en el Camp Nou, culminadas con el penalti estrellado por Messi en el larguero.

Con todo, existe una gran probabilidad que el Barça haya perdido dos títulos en tres días por causa de su inconsistencia defensiva. Una defensa de tres temeraria con viento a favor (con 2-0 ante los ingleses y con 1-1 contra el Real Madrid) y suicida con Dani Alves sobre el campo. Víctor Valdés, excelente portero en el uno contra uno, ha encajado tres goles en dos auténticas finales, adelantándose a una extraña posición de líbero (regateado en dos, superado con vaselina en el tercero).

Mucho se va hablar también de Leo Messi, esperado y no encontrado en 270 minutos decisivos. No marcó el argentino y se hundió el Barcelona, emergiendo la ‘Messidependencia’ puñetera para los barcelonistas. Lo tuvo a once metros y hoy sería de nuevo el héroe. Pero la cuestión es cuántas veces más estuvo cerca, siquiera, de amenazar a Peter Cech con un remate. O a Iker Casillas, a quien antaño acribilló.  

Un repaso exhaustivo de los vídeos podría decirme otra cosa, pero recuerdo muy pocos remates de Messi dentro del área en estos tres partidos. Apenas dos contra la portería inglesa en la vuelta del Camp Nou, ambos en la primera parte. Muchas más veces ha ejercido de pasador en la frontal, buscando la asistencia sobre la incursión de un compañero.

Todo ello es propio a la posición que ahora ocupa en el campo. Retrasada y centrada, la denominada de ‘falso nueve’. Una demarcación que desbarató en su momento a adversarios desconcertados, especialmente en la pasada campaña. Pero de igual modo que los técnicos estudian las debilidades defensivas azulgranas, para machacar su banda izquierda (goles de Cristiano Ronaldo y Ramires), más se preparan para detener al mejor futbolista del mundo.

A Messi le montan una jaula y el planteamiento del Barça le mete en ella. En una parcela reducida entre el semicírculo y la frontal, se topa con numerosos defensas y algunos compañeros. Suplanta las funciones propias de Xavi, de Cesc, muchas veces de Iniesta. Y, sobretodo, casi siempre se queda a las puertas del área rival, no siendo casi nunca es el  destinatario del último pase. Para el autor de la mitad de los goles de un equipo, no parece lo más lógico.

Guardiola ha ido reinventando su esquema, tratando de evitar los antídotos preparados por los contrarios. Le toca ahora repensar la posición de Leo Messi, al menos cuando al Barcelona le toca desvencijar cerrojos. En su demarcación de falso nueve no le permiten ya ninguna libertad de movimientos. ¿Qué habría pasado sin en la segunda parte de ayer, Messi se hubiera desplazado a la banda izquierda, partiendo de donde solía? Tocará descubrirlo en la próxima edición de la Champions League.




Tuesday, April 24, 2012

Portugal: reparto de títulos entre grandes

Todo indica que Porto, Benfica y Sporting podrán repartirse los títulos nacionales de la campaña 2011/12. Una partición que no contentará a todos por igual, de acuerdo con el trofeo conquistado. Aún puede darse alguna sorpresa, principalmente en la Taça de Portugal a la que aspira el Sporting. Pero si nos aventuramos a apostar por un final de campaña sin sobresaltos, podemos repartir las notas antes de final de curso.




El FC Porto tendrá sobresaliente con la reedición del título de Liga, del que tres puntos le separan. Es la nota adecuada para el campeón nacional. Vítor Pereira, pese ello, no se habrá ganado el favor completo de su gente.


Las expectativas internacionales, cercenadas pronto en la Champions League y con estrépito en la Europa League, marcarán también la temporada.


La sensación que las grandes estrellas casi nunca han dado su mejor nivel, plana sobre lo conseguido.






El Benfica es el único que ya tiene su copa en el museo. Una Taça de la Liga que no le otorga más que el aprobado justo. Las expectativas eran mucho más altas para una plantilla fuerte, con la que Jorge Jesús ha trabajado tres años.


Quedar segundo en la Liga por detrás de un Porto lejos de la excelencia, decepciona en Da Luz.


La notable trayectoria en la Liga de Campeones, donde mereció llegar a semifinales, ayuda a salvar el suspenso.






El Sporting se ganará el notable si confirma su favoritismo en la Taça de Portugal. Tendrá que derrotar en la final del 20 de mayo a la Académica de Coimbra, equipo amenazado por el descenso. La Copa es el segundo título en importancia y para los leões sabrá a gloria.


El año ha sido tormentoso e irregular como los anteriores. Empezó con la ilusión del proyecto de Domingos Paciência y termina con el apaga fuegos Ricardo Sá Pinto.


Consiguiendo llevar a su equipo a la final de la Europa League, la nota aún podría subir. La incertidumbre entre la felicidad y la desolación se mantendrá en Alvalade hasta final de curso, como signo del club.






Un apunte final para el Sporting de Braga. De nuevo el gran damnificado, sin opciones de título a estas alturas. Muy interesante conocer su nuevo proyecto, y si será de nuevo capaz de competir al nivel de los tres grandes. Cual Chelsea a la portuguesa, la plantilla arsenalista suma muchos años y se le escapa el tiempo, sin alcanzar su principal objetivo.


Monday, April 23, 2012

‘Guardiolada’ al ‘Guardiolismo’

Pep Guardiola decidió que la delantera del Barcelona, para enfrentarse al Real Madrid en el partido que decidía la Liga, la formarían Dani Alves, Leo Messi y Cristian Tello (dos veces titular antes en la Liga).


Dispuso también que en la media se sumara Thiago Alcántara, a los fijos Xavi, Andrés Iniesta y Sergio Busquets. Y retocó igualmente la defensa, de tres hombres, con Adriano en el campo y Gerard Piqué en el banco.


Es casi como si a José Mourinho se le hubiera ocurrido poner al lado de Cristiano Ronaldo a Jesé y Marcelo, con Granero y Albiol en el once. Después de todo, el portugués es un entrenador mucho más previsible.


El análisis puede ser crudo, pero siempre he sido más de jugadores que de entrenadores. Más de equipos que individualidades. Por eso me pregunto que pasó por la cabeza del vestuario azulgrana, cuando su técnico comunicó la alineación y el grupo conoció las ausencias.


A juzgar por la frialdad con que entraron a uno de los partidos más importantes del año, que se alargó un gran puñado de minutos, no lo encajaron muy bien. Me dio la sensación que el Barça salió tan desconcertado como su público fue quedando a medida que avanzaba el duelo.


El Real Madrid fue demasiado Mourinho, sin terminar de creerse que el rival que tantas otras veces le había revolcado, fuera en ésta tan inofensivo. Con un poco más de atrevimiento, los blancos podrían haberse tomado una auténtica revancha.


Tras conseguir el empate, fue el único momento en que el Barcelona pudo cambiar la historia. Pero el frenesí se apoderó de los azulgranas, sin que nadie desde el banquillo pusiera freno a tiempo. Dos minutos después ya volvían a perder los locales, precipitados los defensas y el portero a favor de un certero Cristiano Ronaldo. Guardiola había quitado antes a Xavi, referencia de control, y devolvería después a Dani Alves al lateral, ya muy tarde.


La ‘Guardiolada’  ha golpeado con fuerza al ‘Guardiolismo’  y al barcelonismo en general, que poco a poco eleva la crítica. Por qué arriesgar tanto en defensa con Dani Alves de extremo, para los pocos centros del brasileño que llegan al área. Y para qué tantos extremos, si nadie espera en el área.


Por qué no poner a los mejores sobre el campo contra el Real Madrid. Por qué la inversión en el banquillo, Cesc y Alexis. Por qué un mensaje derrotista previo (“está Liga no la ganaremos”, “si nos empatan o ganan son campeones”) y conformista a posteriori (“felicidades al Real Madrid por el título de Liga).


O Guardiola está tan cansado como demuestra en sus declaraciones, o realmente está convencido que la Champions League es lo único al alcance para el Barça. Se entenderían así tantas reservas, incluso para reaccionar retocando un planteamiento fallido. Los cambios llegaron tarde y, en algún caso, tampoco fueron comprensibles. Poner a Cesc cuando todo estaba perdido, después de no contar con el catalán de inicio, no parece la mejor estrategia para motivarle. Y Guardiola necesita recuperar la motivación de todos para enfrentar al Chelsea. Levantar el ánimo de Fàbregas, el de Gerard Piqué y el del ‘Guardiolismo’.

Thursday, April 19, 2012

La broma de Sandoval


A José Ramón Sandoval se le fueron las manos, le pudieron los nervios y su corazón mandó sobre su cerebro. Sucedió en el derbi entre Rayo Vallecano y Atlético de Madrid. Lo reconoció posteriormente, disculpándose en rueda de prensa por haber puesto un tapón al saque de banda de Diego.


No le habría hecho falta disculparse, a juzgar por las risas que generó en platós de televisión y demás medios. Todo el mundo se tomó con buen humor la acción, y Twitter se llenó de mensajes de respaldo y comprensión al técnico rayista. Y ser entrenador del Rayo Vallecano es clave. Si hubiera estado al gobierno de otro club de Madrid, pongamos del Real Madrid, no habría habido ni rastro de benevolencia.


A José Mourinho también se le escapó toda la tensión el mismo fin de semana, más allá de lo deseable. Después que su equipo rompiera por fin el muro del Sporting de Gijón, el luso no pudo reprimir un corte de mangas sin destinatario evidente. Platós de televisión y demás medios, no regatearon desaprobaciones. Aunque Mou puede contentarse, si lo comparamos con la tormenta que se generó cuando Pep Guardiola escondió el balón a Cristiano Ronaldo, en medio de un ‘clásico’.


Hechos similares con reacciones opuestas. Se trata de avivar la mecha, como si la atención no estuviera ya suficientemente fijada en un único tema. Aunque parezca mentira, a veces tiene sus ventajas jugar en el Rayo Vallecano, en lugar de hacerlo en Real Madrid o Barça.

Olympique Marseille: once derrotas y… campeones



El OM demostró este pasado fin de semana, una vez más, que en el fútbol nada está escrito. Conquistando la Copa de la Liga por tercera vez consecutiva, salvó la peor temporada de la era Deschamps. Leyenda del club, también le servirá al entrenador para aferrarse un poco a su silla.


Los marselleses llegaban a la final del Stade de France, contra el Olympique de Lyon, hechos unos zorros. Hundidos en la clasificación de la Ligue 1 y casi dos meses sin ganar. Once derrotas y un empate, antes de jugarse un título a noventa minutos. Encima, los lioneses encadenaban suficientes buenos resultados para reforzar su condición de favoritos.


Tres días antes, un notable número de aficionados abandonaban a sus jugadores en el Vélodrome, en partido contra el Montpellier. Se declaraban en huelga, en parte protestando por la mala campaña, en parte para fastidiar al PSG. Los parisinos se están jugando el título de Liga con el Montpellier, y en Marsella muchos preferían que esos tres puntos volaran al Languedoc-Rousillon. 1-3 final y, si el OM tuvo algún empeño en mejorar el marcador, tampoco el árbitro le echó una mano. A perro flaco…


Sí se congregaron en masa los seguidores para dar apoyo al Marsella en el Stade de France. Nadie se quiere perder a su equipo jugándose un título, y además obtuvieron el premio que iban a buscar. La final salió aburrida como muchas otras finales, carente de ocasiones y marcada por el miedo a perder. La situación ideal para los de Didier Deschamps. El Olympique de Marsella creció en confianza, a medida que el Olympique de Lyon no daba la talla. Prórroga, Brandão y campeones.


Tras once derrotas, una victoria y un título. Ayer el OM volvió a pinchar en casa, 1-1 frente al Caen (15º). La vida sigue igual para el Olympique de Marsella, pero los marselleses son, en general, más felices durante esta semana.

Friday, April 06, 2012

A lomos de la excusa arbitral.



Un año más llegamos a las rondas finales de la Champions League, con el inevitable resurgimiento del fantasma de la conspiración. La UEFA mueve sus hilos para beneficiar a los clubs según sus intereses, en una suerte de ‘Platinato’. Como novedad, algunos se quejan por anticipado. Con la reedición del enfrentamiento entre Chelsea y FC Barcelona, los más activos contra el ‘status-quo’ se ponen la tirita antes de tener herida.


A mi me choca que le recuerden a Frank Lampard lo de Ovrebo, con la eliminatoria superada sobre el Benfica aún caliente. Baste a quien quiera darse un paseo por las principales cabeceras de Lisboa, para comprobar la indignación del club portugués con el trato arbitral sufrido en Londres. Resulta irónico que haya sido en Stamford Bridge donde una afición gritase el nombre de Platini, acusándole directamente por la eliminación de su equipo. Y que no fuera precisamente la del Chelsea, clamando contra la injusticia del árbitro noruego. Sino la visitante, que encuentra argumentos para demostrar que esta vez son ellos los robados, y los ingleses los que han disfrutado de trato de favor.


La excusa de los árbitros es un caballo de apetecible lomo, al que es complicado no subirse. La única norma para no caerte, es perder la memoria selectivamente cuando te bajas. Que suele ser cuando ganas o los resultados te van bien. El doble duelo entre Milan y Barça nos proporciona un buen ejemplo.


Sería fácil comprender que el árbitro millonario que dirigió en San Siro, lo hacía casi desde el sofá de su casa. De manera que le resultaba complicado apreciar faltas en el área, que se producen a decenas de metros de sus pesadas piernas. El holandés que pitó en el Camp Nou, en cambio, tocaba con su nariz a Nesta mientras el defensa agarraba a Busquets. ¿Pero por qué valorar esto, pudiendo enrabietar a la gente clamando por la injusticia? ¿Por qué, si hay una perfecta excusa para la derrota? Es más fácil entender a Mourinho, cuando éste visita la que una vez fue su casa.


No sólo no todos en este juego son iguales que el elegante Clarence Seedorf, despedido con unánime aplauso en el estadio del Barcelona pese a su pasado glorioso con el Real Madrid. Si no que hay demasiados parecidos a José Mourinho, gran maestro en el arte del lapso memorial. Secundado por un personaje perjudicial y lamentable como Eládio Paramés, que aviva el fuego a través de Twitter (donde tiene un indecente número de seguidores, así nos va esto del fútbol) buscando agradar a su amado amo.


Efectivamente, José Mourinho ha ganado la Champions League de una manera que a él le daría vergüenza. Si no fuera porque es él. Se trata, sin embargo, de acordarse de una semifinal por una expulsión en contra y no por goles en fuera de juego a favor, por ejemplo. ¿Por qué? ¿Por qué?


Las manos de Maicon en plena final nos bajan del lomo de la excusa (de pronto no me acuerdo de nada), para hacer sitio al Bayern de Munich. Eso pasó hace dos años, en el Santiago Bernabéu. Diez años antes y en otra final, sí fueron sancionadas con penalti otras discutibles manos, de Carboni, permitiendo al Bayern empatarle al Valencia. Los alemanes se proclamaron campeones, cuando la conspiración debía decantarse por ellos, imagino.


El más flagrante error arbitral que yo recuerde en una final, sucedió enfrentados Juventus y Liverpool. Boniek fue derribado un par de metros fuera del área inglesa y se decretó penalti. Lo transformó Michel Platini, el hoy jefe de la ‘trama UEFA’, en el gol que dio su primera Copa de Europa a la Juve. De tamaño fallo se recuerdan pocas quejas. Quizás porque el encuentro se disputó con varias decenas de aficionados italianos muertos, consecuencia de los disturbios en las gradas de Heysel, provocados por los temibles ‘hooligans’. Corría mayo de 1985. Indudablemente, hay cosas más importantes que los arbitrajes.

Tuesday, December 06, 2011

Arsèn-al Wenger: cuando el proyecto es el camino.



Quince temporadas cumplidas como manager del club del norte de Londres y renovación firmada hasta 2014. Tres Premier League y cuatro FA Cup, como títulos más relevantes conseguidos en su trayectoria. Una institución en el Arsenal del calado de Alex Ferguson en el Manchester United.


Pero mientras la dimensión del escocés se agranda cada año con títulos, el francés cerró su casillero en 2005. Seis temporadas en las que ha seguido teniendo un papel influyente en el club incluso cuando se trataba de discutir la estructura del Emirates Stadium, y que sin embargo no ha acertado con un equipo cimentado para los grandes retos.


Multitud de promesas fichadas y el mismo afán por pescar en canteras ajenas que siempre le caracterizó, sin cristalizar ningún proyecto que se consolidase ni se coronase, ni que por supuesto pudiera considerarse heredero del Arsenal de Thierry Henry.


¿Puede un club y sus aficionados vivir de la construcción de un equipo, que parece perpetuarse sin alcanzar objetivos? La humillante derrota en la final de la Carling Cup a manos del Birmingham City parece marcar una línea rebasada. La marcha de Cesc Fàbregas y Samir Nasri, sonó a abdicación en búsqueda de mejores horizontes.


Acaso Arsène Wenger haya optado por dar un retoque a sus ideas en pos de la solidez, y así se pueda entender su elección de veteranos como Mikel Arteta o Benayoun para suplir a las importantes piezas huidas. Aunque a nadie se le escapa que, mercado de petrodólares y Real Madrid de Florentino apretando, el nivel del Arsenal decrece con el cambio.


Y así, colgados de Van Persie y con un montón de excelentes futbolistas, pero no extraordinarios, capaces de hacer un atractivo juego, el Arsenal es quinto de la Premier League después de catorce jornadas, a doce puntos del líder y siete del Manchester United. Eliminado de la Carling Cup, otro título que no ganará, clasificado para los octavos de la Champions League, otro título que… ¿Y el camino sigue hasta cuando?




@MarcJaraGimeno